Cumplir 40 ya no es “ser mayor”, pero tu cuerpo empieza a mandarte mensajes claros:
- Más fatiga y menos energía sostenida.
- Sueño más ligero y despertares nocturnos.
- Grasa abdominal que no se iba tan fácilmente antes.
- Articulaciones que protestan, músculos que tardan más en recuperarse.
- Algo de niebla mental y despistes que antes no tenías.
Frente a esto, el mundo de los suplementos puede ser un caos:
- Listas infinitas de “píldoras milagro”.
- Promesas de juventud eterna en un bote.
- Mucho marketing y poca claridad.
Este artículo está pensado para poner orden:
Qué suplementos tienen más sentido a partir de los 40
(tanto para mujeres como hombres)
y cuáles puedes dejar fuera sin remordimientos.
No se trata de tomar “de todo”, sino de construir un pack esencial, sencillo y sostenible, que apoye:
- tu energía,
- tu sistema nervioso,
- tus huesos y músculos,
- y tu salud a largo plazo.
Aviso importante: esto no sustituye el consejo de tu médico.
Siempre consulta antes de empezar suplementos, sobre todo si tomas medicación o tienes una condición de salud.
1. El contexto: qué cambia realmente a partir de los 40
A nivel biológico ocurren varias cosas:
- Se reduce progresivamente la masa muscular (sarcopenia) si no haces fuerza.
- Disminuye la producción de hormonas (estrógenos, testosterona, DHEA, etc.).
- Aparece más resistencia a la insulina y facilidad para acumular grasa abdominal.
- Las mitocondrias (tus fábricas de energía) se vuelven menos eficientes.
- El cuerpo tolera peor los “excesos” de mala comida, falta de sueño y estrés crónico.
En la práctica:
- Lo que antes te salía gratis, ahora pasa factura.
- Necesitas ser más estratégico con tu estilo de vida… y, si lo deseas, con los suplementos.
2. Suplemento #1 – Vitamina D3 + K2: huesos, defensas y algo más
La vitamina D no es solo “para los huesos”, es una hormona que influye en:
- sistema inmune,
- estado de ánimo,
- metabolismo,
- salud ósea y muscular.
A partir de los 40:
- pasamos más horas en interiores,
- usamos más protección solar (necesaria, pero reduce síntesis),
- y es muy frecuente tener niveles bajos.
La combinación con vitamina K2 ayuda a:
- dirigir el calcio hacia los huesos y dientes,
- y no hacia arterias y tejidos donde no lo queremos.
Resumen práctico
- Tiene sentido pedir una analítica de vitamina D y, si está baja, valorar D3 + K2 con tu médico.
- No es un suplemento “fashion”, es un básico silencioso para salud ósea, inmunidad y envejecimiento saludable.
3. Suplemento #2 – Magnesio: sistema nervioso, sueño y músculos
El magnesio participa en cientos de reacciones del organismo:
- contribuye al funcionamiento normal del sistema nervioso,
- ayuda a reducir el cansancio y la fatiga,
- participa en el equilibrio de músculos y corazón,
- y tiene mucho que decir en la calidad del sueño.
A partir de los 40, el combo estrés + peor descanso + ultraprocesados hace que muchas personas vayan muy justas de magnesio.
Formas interesantes:
- Bisglicinato (muy usado en fórmulas para sueño y calma).
- Citrato (más digestivo, útil en algunas personas para tránsito).
Señales de que te puede venir bien revisarlo:
- tensión muscular constante, bruxismo, piernas inquietas;
- dificultad para desconectar por la noche;
- nerviosismo, bajones de energía, migrañas en algunos casos.
En Ultra Vital+ se trabaja con el concepto de magnesio premium para la noche, combinando magnesio bisglicinato con melatonina y B6 en dosis ajustadas para favorecer el descanso profundo, no para noquearte.
4. Suplemento #3 – Omega-3 (EPA/DHA): corazón, cerebro e inflamación silenciosa
Los ácidos grasos omega-3 (EPA y DHA) son fundamentales para:
- la salud cardiovascular,
- la función cerebral y el estado de ánimo,
- la modulación de la inflamación de bajo grado.
El problema es que:
- la mayoría de dietas modernas están cargadas de omega-6 (aceites refinados, ultraprocesados),
- y son relativamente pobres en pescado azul de calidad.
A partir de los 40, cuando:
- se acumulan años de pequeños daños,
- aumentan los factores de riesgo cardiovascular,
- y queremos proteger cerebro y articulaciones,
tener un buen nivel de omega-3 marca diferencia.
Claves al elegir:
- que especifique claramente mg de EPA y DHA por cápsula,
- que se use aceite de pescado purificado o fuentes vegetales de calidad (en el caso del DHA vegano),
- que se tomen las dosis recomendadas por tu profesional.
5. Suplemento #4 – Proteína + creatina: músculo, fuerza y composición corporal
Sí, la proteína también cuenta como suplemento cuando no llegas con la dieta.
A partir de los 40:
- perder músculo es mucho más fácil,
- y ganarlo es más difícil…
- pero no imposible, si combinas fuerza + suficiente proteína + creatina.
5.1. Proteína (suero, vegetal, etc.)
Puede ayudarte a:
- llegar a una ingesta diaria adecuada sin tener que comer cantidades enormes,
- preservar masa muscular cuando haces déficit calórico para perder grasa,
- recuperarte mejor del entrenamiento.
Lo clave no es la marca, sino:
- que te siente bien al estómago,
- que tenga buen perfil de aminoácidos,
- y que te ayude a llegar a los gramos de proteína que tú necesitas.
5.2. Creatina: no es solo para “culturistas”
La creatina:
- aumenta las reservas de fosfocreatina en músculo y cerebro,
- mejora la capacidad de esfuerzo en entrenamientos de fuerza y alta intensidad,
- ayuda a mantener masa muscular y rendimiento,
- y puede tener efectos interesantes sobre estado de ánimo y función cognitiva en algunas personas.
A partir de los 40–50, cuando el objetivo ya no es solo “verse bien”, sino:
- conservar músculo,
- mantener fuerza para el día a día,
- proteger el cerebro,
la creatina es uno de los suplementos con mejor relación evidencia / coste / seguridad (siempre que no haya problemas renales y se use bajo supervisión).
En Ultra Vital+ estáis trabajando precisamente en formatos cómodos (como futuras gominolas de creatina con dosis reales), pensados para que la gente pueda ser constante sin odiar el suplemento.
6. Suplemento #5 – Energía celular: NAD+ y cofactores mitocondriales
El último pilar del pack esencial tiene que ver con de dónde sale tu energía de verdad.
Las mitocondrias son las “centrales eléctricas” de tus células.
Con los años, su eficiencia baja y se nota en:
- fatiga crónica,
- niebla mental,
- peor recuperación tras esfuerzo,
- más sensibilidad al estrés.
Aquí aparece el concepto de NAD+:
- El NAD+ es una coenzima clave en la producción de energía (ATP).
- Interviene en rutas relacionadas con reparación celular, sirtuinas y envejecimiento saludable.
Su nivel tiende a disminuir con la edad, y por eso se han popularizado suplementos que:
- aportan precursores de NAD+ (como nicotinamida, NR, NMN…)
- o combinaciones de ingredientes que apoyan su ciclo, junto con antioxidantes como el resveratrol.
En el caso de Ultra Vital+, el enfoque se centra en:
- un NAD+ + resveratrol de alta pureza,
- sin cafeína,
- orientado a dar energía limpia, claridad mental y soporte mitocondrial,
- como alternativa a vivir de cafés y estimulantes.
No es una “píldora mágica antiaging”, pero sí una pieza avanzada para:
- personas que ya cuidan sueño, alimentación y ejercicio,
- y quieren optimizar su energía y su futuro metabólico.
7. Otros suplementos interesantes según el caso
Además del “top 5” anterior, hay otros candidatos que pueden tener sentido según tu situación:
- Vitamina B12 (especialmente en veganos/vegetarianos o gente con problemas de absorción).
- Calcio (si la dieta es muy baja y hay riesgo de osteoporosis; nunca sin valorar D3, K2 y ejercicio de impacto).
- Fibra 2.0 / prebióticos para microbiota e intestino.
- Adaptógenos y hongos medicinales (ashwagandha, rhodiola, reishi, melena de león…) en protocolos concretos de estrés, foco o inmunidad, siempre con criterio.
La clave aquí es la palabra “según”:
no son imprescindibles para todo el mundo, se ajustan a tu historia, tu analítica y tus objetivos.
8. Lo que puedes dejar fuera (y ahorrar)
En el otro extremo, hay suplementos que muchas personas pueden evitar:
- Multivitamínicos genéricos de baja calidad con dosis simbólicas.
- “Detox” milagrosos sin base real.
- Fórmulas con listas interminables de ingredientes en cantidades tan pequeñas que no hacen nada.
- Productos que prometen “quemar grasa mientras duermes” sin tocar dieta ni ejercicio.
Tu cuerpo y tu cartera te lo agradecerán si:
- eliges pocos productos, pero muy bien formulados,
- y te centras en lo que realmente mueve la aguja:
- proteína suficiente,
- fuerza 2–3 veces por semana,
- sueño estable,
- manejo del estrés,
- y estos 4–5 suplementos clave.
9. Cómo montar tu pack esencial 40+ (ejemplo práctico)
Un ejemplo orientativo (no es una pauta médica, solo una idea de estructura):
- Mañana
- Vitamina D3 + K2 (según analítica).
- Omega-3 con el desayuno o comida principal.
- Antes de entrenar o en algún momento del día
- Creatina (formato que mejor te encaje).
- Asegurar proteína adecuada a lo largo del día (comida + apoyo con batido si lo necesitas).
- Media mañana o mediodía
- NAD+ + resveratrol para energía limpia y foco.
- Noche
- Magnesio premium orientado al sistema nervioso y al sueño.
Todo ello acompañado de:
- entrenamiento de fuerza,
- caminatas o actividad física diaria,
- un patrón de alimentación basado en comida real,
- y una higiene de sueño cuidada.
10. Conclusión: menos ruido, más estrategia
A partir de los 40, los suplementos dejan de ser un capricho y pueden convertirse en:
- herramientas muy útiles para proteger músculo, huesos, corazón y cerebro,
- siempre que se elijan con criterio y se integren en un estilo de vida coherente.
El mensaje clave no es “tómatelo todo”, sino:
- Revisa tu situación con un profesional.
- Cubre primero los básicos:
- D3 + K2
- Magnesio
- Omega-3
- Proteína + creatina
- Soporte de energía celular (NAD+ y compañía)
- Desde ahí, añade solo lo que realmente te aporte valor.
Si quieres profundizar en suplementos diseñados específicamente para:
- energía limpia sin cafeína,
- sueño profundo y sistema nervioso en calma,
- y salud a largo plazo con un enfoque de longevidad consciente,
puedes descubrir la filosofía Ultra Vital+ aquí:
👉 Ultra Vital+ – Suplementos premium para energía, descanso y longevidad consciente
https://ultravitalplus.com/
Tu yo de 50, 60 y 70 años te estará dando las gracias por lo que empieces a cuidar hoy.

